No pienses, corre… por Astorga

Quizás la crisis haya contribuido a hacer que el running tenga cada vez más adeptos. Zapatillas, un chándal, y a correr (y nunca mejor dicho). Eso es barato, muy barato, nadie lo puede poner en duda. Como todo, te puede salir caro, si quieres. Hay zapatillas muy buenas y muy caras, así como ropa técnica de precios elevados. Pero no es algo imprescindible, aunque sí aconsejable, al menos el ir bien calzado.
Astorga y su comarca ofrecen innumerables lugares y recorridos para practicar este deporte, que tiene muchas ventajas y pocos inconvenientes (aunque haberlos los hay, sobre todo en forma de lesiones). Correr te da libertad, te aclara la mente, te permite reflexionar, conocer sitios nuevos que creías conocer, descubrir cosas que creías descubiertas, recordar con anhelo otros tiempos… y de paso vencer a las saturadas, triglicéridos y todos sus compañeros.
Astorga te da circuitos urbanos, semi urbanos, rurales, naturales, suaves, duros, técnicos, controlados, montañeros, preciosistas, industriales, periféricos. Todo un elenco de posibilidades según lo que el corredor (o caminante claro) quiera para cada ocasión.
Vamos a poner unos ejemplos de lo que digo, aunque hay infinitos evidentemente, partiendo desde el parque de la Eragudina:

OPCIÓN I
Si lo que desea es un circuito puramente urbano y que además permite unas vistas cercanas y distintas de la ciudad podemos salir desde el citado parque en dirección Nacional VI hasta colarnos por la calle Corredera Baja, en San Andrés. De ahí llegaremos a la travesía Minerva hasta la rotonda de la carretera de León, y comenzaremos a subir hacia la ciudad. En este último tramo que les comento veremos una silueta del eje monumental en su parte final desde abajo muy agradecida. Subiendo toda la avenida de Las Murallas vemos la parte primera de este eje de una manera espléndida. Si realizan este recorrido a la puesta de sol verán que las siluetas del catedral o palacio son simplemente maravillosas mientras el sol cae por detrás. Desde el cruce del antiguo ambulatorio podemos seguir por la avenida Ponferrada hasta llegar a la altura del cuartel del Ralca 62 ya de nuevo en la nacional VI. Esta parte nos permite entrar de lleno en la vida de un barrio como Rectivía. Podemos bajar por esta carretera y colarnos por la calle El Bastión hasta llegar a las escaleras que suben a la muralla. Recorriendo dicha muralla por arriba, desde donde se dice que el aire del Teleno cura todo mal, podemos ver todo el sector R-8 de la ciudad, que desde hace unos años ha cobrado nueva vida alrededor del instituto y el polideportivo. Si llegamos al Jardín de la Sinagoga podremos ver el barrio de San Andrés desde arriba y la Vega del Tuerto en su parte final. Bajando por la cuesta del Sol y de nuevo por Corredera Alta y Baja llegamos a la Eragudina. Recorrido urbano, de singular belleza por sus puntos de vista de la ciudad y de dificultad baja. Para caminantes que no quieran hacer todo el recorrido a la altura de el parque de El Aljibe pueden acortar realizando la bajada a la muralla por la calle Alcalde Pineda o bien recorrerse todo el eje por el centro (plaza de la Catedral, los Sitios, Santocildes, Plaza Mayor etc). A los que se le quede corto pueden realizar un ejercicio con varias vueltas.

OPCIÓN II
La segunda propuesta es semiurbana, y nos aleja más del centro para llevarnos por la ciudad y su periferia al lado de las vías del tren. Partiendo desde el mismo punto y llegando como antes a la rotonda de la Nacional 120 cruzaremos la desaparecida vía férrea de la Plata hasta llegar a la pasarela que evita la línea activa. Desde allí giraremos a la izquierda para adentrarnos en el camino de los Molinos. Desde ese punto y hasta el cruce con la carretera de San Román, casi 1 kilómetro, se disfruta de un paseo maravilloso, al lado de las vías, que quedan a la izquierda y del arroyo de La Moldera, a la derecha. Se pueden contemplar algunas casas con sus pertinentes molinos, que conforman una estampa diferente de la urbe. Además el recorrido también permite ver campos de maíz y lúpulo. La vista de Astorga también es destacable. Cuando llegamos al cruce con la carretera de San Román mi consejo es seguir recto, por el camino de los Molinos hasta la entrada de Carneros de Sopeña por debajo de la pasarela. En ese trayecto pasaremos por una antigua fábrica reconvertida ahora, al menos en una de sus naves, en papelera. La Vega y la entrada en La Cepeda son inolvidables. Una vez que llegamos al primer pueblo de la Cepeda giraremos a la derecha para coger la LE-451 y subir la pasarela. En todo este tramo de vuelta a Astorga por la carretera de Pandorado hay acera, con lo que se puede transitar perfectamente. Antes de llegar a la parte final, la subida de Pandorado, podemos seguir por un pequeño sendero que sale a la derecha y que nos lleva, o bien al Sierro, o bien y si se gira a la izquierda en la primera bifurcación a la estación eléctrica de Astorga, al lado del cementerio. Una vez allí, calle Negrillo, bajamos por Alcalde Carro Verdejo, Alcalde Pineda, Húsar Tiburcio y carretera de Sanabria (bajada de Cosamai) hasta llegar de nuevo, girando en el tanatorio a la izquierda, al parque de la Eragudina. Este es un recorrido algo más exigente y técnico, aunque nunca complicado. Tiene casi 8 km de distancia y ofrece una variante atractiva como es el recorrido por el paseo de los Molinos entre las vías del tren y la Moldera y la entrada en la Cepeda. Eso sí, esta ruta es muy aconsejable hacerla de día, ya que en buena parte del trayecto no hay iluminación (pocas farolas y muchos recortes).

OPCIÓN III
La tercera propuesta para hoy (intentaré en sucesivos post proponer más recorridos) es un circuito eminentemente rural, que se aleja del asfalto y se interna por caminos y cañadas. Partimos como siempre, desde la Eragudina para llegar desde allí a la plaza de Toros que dejaremos a nuestra derecha. El camino, durante los primeros pasos está parcialmente asfaltado, aunque a 1,5 km aproximadamente llegaremos a la segunda bifurcación que sale del principal y que deberemos seguir. Está a la izquierda del camino y hay un puente que cruza el río Jerga y se dirige hacia la autovía A-6. Sin miedo tomaremos esa salida, ya que después pasaremos por debajo de la A-6 a través de un paso de servicio, lo suficientemente ancho para que pase un vehículo, así que no hay problemas para los claustrofóbicos. Al salir giraremos a la derecha e iremos durante unos metros paralelos a la autovía. Podemos coger a continuación el primer paso que sale a la izquierda. Se trata de un bello camino que siguiéndolo, una vez se gira de nuevo a la derecha, va a dar a Murias de Rechivaldo, próximo destino de esta ruta. Correr entre monte, árboles, vallados, dejando la ciudad atrás pero sin perderla de vista, adentrándonos también en la senda jacobea, es una singular ventaja de un lugar como Astorga, no hay que coger el coche para perderse un poquito. En Murias podemos salir, una vez que veamos las casas paralelas a nosotros a un camino a la derecha que llega al pueblo, muy cerca del cementerio. Cruzaremos el pueblo (hacia la izquierda) primero por el camino de Santiago para dar al conocido camino Carbonero, tomando la calle Santiago la primera a la derecha (aunque también se puede transitar por el camino santo todo el trayecto). Una vez en el camino Carbonero nos dispondremos a ir hasta Castrillo de los Polvazares, siguiente punto para los valientes. Dicho camino nos permite además situarnos por encima de ambas localidades, con lo que las vistas, créanme, son espectaculares, teniendo también el Teleno al fondo. Esta vía nos lleva hasta encontrarnos de lleno con la LE – 142, que cruzaremos para así llegar al pueblo. La vuelta a la ciudad de Astorga puede ser por la propia carretera (LE-142) o por el camino de Santiago de nuevo. Un recorrido algo más largo, (unos 15 km) con algo más de dificultad, pero de mucha belleza. Para los que lleguen a Castrillo con fuerzas mi recomendación es dirigirse al parque infantil que hay a la entrada del pueblo. Bajando por una calle justo a la derecha. Y desde allí hacer un circular por el monte de Castrillo. Simplemente espectacular con los túneles de robles y encinas que dan a una explanada con unas vistas del pueblo y de la capital maragata sublimes.

Hay muchas más rutas, casi infinitas como señalé antes, sendas, caminos… muchas opciones que hay que descubrir poco a poco. Y es que querer es poder, pero además también puede ser disfrutar. Deporte, paisaje, paisanaje. Así que parafraseando el libro de Chema Martínez: ‘no pienses, corre… por Astorga’.
Les dejo unas fotos de algunas de las vistas que hay desde estos trayectos.
20130204_190854-1

20130204_190001

20130204_184828

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s