Lo inverosímil de la realidad

Todavía recuerdo el discurso de una profesora de Análisis Fílmico y Lenguajes Audiovisuales que decía “lo inverosímil funciona en la vida real, pero nunca en el cine”. Una cosa es que algo sea increíble pero verosímil, véase ‘Star Wars’ por ejemplo, y otra cosa es que además de increíble, sea inverosímil, véase ‘Independence day’, entre otro millón de películas así. A ti te pueden representar el más fantástico de los universos pero si no te crees lo que ocurre allí de nada sirve.

La famosa frase ‘la realidad supera la ficción’ es tan cierta como manida. El claro ejemplo es el atentado contra las torres gemelas el 11 de septiembre de 2001. Meses antes del suceso se había descartado un guión en Hollywood porque planteaba la destrucción y derribo de una de esas torres tras un atentado terrorista. Los productores apuntaron que la historia era demasiado exagerada e inverosímil. El resto de la historia ya la conocen.

El crimen de Isabel Carrasco, con todas sus circunstancias, es otro buen ejemplo de ello. Imagínense ustedes que esta misma historia se nos presenta en una película de cine. Todos saldríamos de la sala diciendo: “menuda fantochada, esto quién se lo cree”. Lo inverosímil solo pasa en la vida real.

Pues de historias así nuestro León querido está lleno. Cosas como que en la provincia, la más grande de Europa, solo haya dos parques de bomberos no se creen. Que se prenda un devastador incendio en pleno centro de Astorga, una ciudad con un patrimonio casi en cada rincón, y los bomberos de León no acudan es inverosímil. Que a los señores del Brif de Tabuyo, que se juegan la vida en cada salida, les paguen 800 euros al mes es increíble. Por no hablar de ese CTR. En qué guión cabe que primero se apilen miles de fardos en un lugar y luego sin autorización del perjudicado y años después se lleven para un centro que está colmado de basura que no se recicla. Si lo pones en una peli te tiran las palomitas a la cara. Nadie se creería tanta incompetencia en un ser humano. Pues fíjense que todo esto pasa, está pasando.

Así que lo mejor será que nos metamos en una sala de cine, para ver historias fantásticas, de amor, de acción, de comedia, de drama o de terror, pero llenas de verosimilitud. Cuadrando mucho mejor que la propia vida real. Y para ello no hace falta que vayamos muy lejos, nos vale con ir a Astorga, que celebra la edición número 17 de su Certamen Internacional de Cortometrajes, que además presenta como siempre una serie de ciclos paralelos al propio concurso como el dedicado a Charles Chaplin, la Primera Guerra Mundial o a la cinematografía brasileña. Ahí es nada.

Un certamen consolidado y de referencia nacional que en esta ocasión homenajea a dos grandes del celuloide patrio como son el director Pedro Olea y el actor Carmelo Gómez y que ha querido dedicar un monográfico a la ciudad maragata como plató de rodajes. Así que todo el mundo con algún video en donde Astorga sea protagonista también tiene su hueco en esta edición. Hasta el próximo día 14 las historias de verdad están dentro del cine Velasco y la biblioteca. Historias de cine creíbles pero que no pasan realmente, y que sirven para olvidar un poco las ‘películas’ de la vida real que nadie se puede creer pero que pasan, vaya que si pasan.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s